HBO está haciendo algo más que volver a contar la historia de Harry Potter: está recuperando personajes que las películas dejaron fuera o redujeron hasta hacerlos casi desaparecer. Y los últimos anuncios de casting de la serie están demostrando que esta nueva adaptación quiere acercarse mucho más al mundo que J.K. Rowling construyó en los libros.

Uno de los ejemplos más evidentes es Peeves. El poltergeist de Hogwarts nunca llegó a aparecer en las películas, aunque incluso se rodaron escenas con Rik Mayall para la primera entrega que finalmente fueron eliminadas. Ahora, Peter Serafinowicz será el encargado de darle vida en la serie. Su presencia puede parecer secundaria, pero para los lectores Peeves forma parte de la personalidad del castillo y de ese caos cotidiano que hacía que Hogwarts pareciera un lugar realmente vivo.

Otro caso es Cuthbert Binns, el profesor de Historia de la Magia. Richard Durden interpretará al personaje en la serie, algo especialmente significativo porque Binns es un fantasma que continúa dando clase después de morir y que los libros utilizan para introducir algunos de los acontecimientos más importantes de la historia de Hogwarts. Las películas prescindieron completamente de él.

Richard Durden profesor Binns

La segunda temporada está demostrando todavía más esta intención. Arthur Weasley, interpretado ahora por Rafe Spall, tendrá una nueva oportunidad de mostrar una personalidad que en el cine quedó bastante resumida. Su fascinación por los muggles, su trabajo en el Ministerio y su relación con Harry forman parte esencial del universo de los libros.

También regresan Myrtle la Llorona y Colin Creevey, interpretados respectivamente por Molly Hewitt-Richards y Jasper Ambrose. Ambos aparecieron en las películas, pero ahora HBO puede desarrollar sus personajes con mucho más espacio. Colin, especialmente, es un buen ejemplo de cómo algunos alumnos de Hogwarts fueron desapareciendo progresivamente de las adaptaciones cinematográficas.

Molly Hewitt-Richards Myrtle la llorona

Y no podemos olvidar a Dobby. El elfo doméstico sí llegó a las películas, pero su importancia en los libros es mucho mayor, especialmente a medida que avanza la historia. La serie tendrá la oportunidad de recuperar parte de esa relación con Harry y de mostrar mejor su evolución.

Lo interesante de todos estos nombres es que tienen algo en común: no son personajes inventados para hacer más grande la historia, sino piezas que ya estaban allí desde los libros.

Las películas tuvieron que tomar decisiones. Había que condensar cientos de páginas y eliminar tramas para que cada película pudiera funcionar en pantalla. La serie, sin embargo, parte de una situación completamente diferente: cada libro tendrá mucho más tiempo para desarrollarse.

Por eso, el verdadero atractivo de estos nuevos fichajes no está únicamente en descubrir quién interpretará a cada personaje.

Está en comprobar qué partes de Hogwarts que creíamos perdidas para siempre pueden volver a la pantalla.

Quizá esta vez no volvamos solamente a ver la historia de Harry Potter.

Quizá volvamos a ver el mundo entero que existía a su alrededor.